
Según un artículo publicado el 31 de Julio de 2006 en Nanotechweb.org, investigadores de Estados Unidos han desarrollado un nuevo tipo de transistor molecular orgánico capaz de sentir y de responder a su entorno químico.
El dispositivo, creado por Colin Nuckolls, de la Universidad de Columbia, y sus colegas del Laboratorio Nacional Brookhaven, consiste en moléculas de hidrocarburo que reposan en el espacio creado al partir a la mitad un nanotubo (nanotecnología) de carbono de pared simple.
Estos transistores pueden actuar como detectores químicos ultrasensibles debido a que la conductividad del hidrocarburo cambia de forma significativa cuando el dispositivo se expone a otras moléculas.
Nuckolls y sus colaboradores montaron luego una capa de hidrocarburos aromáticos policíclicos, de una molécula de grosor, entre la fuente y el drenador. Los hidrocarburos se colocan por sí solos formando una línea entre los extremos del nanotubo y, puesto que la conductividad eléctrica de las moléculas depende del entorno químico local, el dispositivo se puede emplear como SENSOR.
La Nanotecnología, la Nanociencia estarán al servicio de....¿ ?
Las nanotecnologías prometen beneficios de todo tipo, desde aplicaciones médicas nuevas o más eficientes a soluciones de problemas ambientales y muchos otros; sin embargo, el concepto de nanotecnología aún no es muy conocido en la sociedad.
La nanociencia se dedica al estudio de las propiedades de los objetos y fenómenos a escala nanométrica (un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro, o, si se prefiere, la millonésima parte de un milímetro), mientras que la nanotecnología se ocuparía de la manipulación "controlada" y producción de objetos materiales, instrumentos, estructuras y sistemas a dicha escala.
Nanociencia y nanotecnología constituyen un ejemplo perfecto de estrecha interacción entre el conocimiento científico, especialmente el suministrado por la física cuántica, y un conjunto de complejísimas innovaciones tecnológicas, comenzando por los propios microscopios de última generación que se emplean para el estudio de los objetos de ese tamaño.
Un número considerable de las grandes compañías multinacionales de todos los sectores industriales y los organismos públicos de los países desarrollados, especialmente Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, están destinando cuantiosos fondos a la investigación en nanociencia y nanotecnología.
Actualmente, alrededor de 40 laboratorios en todo el mundo canalizan grandes cantidades de dinero para la investigación en nanotecnología. Unas 300 empresas tienen el término "nano" en su nombre, aunque todavía hay muy pocos productos en el mercado.
Algunos gigantes del mundo informático como IBM, Hewlett-Packard (HP), NEC e Intel están invirtiendo millones de dólares al año en el tema. Los gobiernos de los países desarrollados encabezados por el gobierno estadounidense este año ha destinado 570 millones de dólares a su National Nanotechnology Initiative.
En España, los científicos hablan de "nanopresupuestos". Pero el interés crece, ya que ha habido un par de congresos sobre el tema: en Sevilla, en la Fundación San Telmo, sobre oportunidades de inversión, y en Madrid, con una reunión entre responsables de centros de nanotecnología de Francia, Alemania y Reino Unido en la Universidad Autónoma de Madrid.
Una confusión popular es que se considera que la nanotecnología sólo trabaja con materia inerte. Sin embargo, con el avance de la biotecnología y de la misma nanotecnología, esta última se ha visto envuelta en la manipulación atómica de
materia viva, lo que ha hecho más evidente la cercanía de ambas tecnologías.
Es de tal dimensión ese empalme, sobre todo en el desarrollo de aparatos ultraminiaturizados que "imitan" los sistemas biológicos, o aún más, en el desarrollo de cyborgs, que para resolver técnicamente esta confusión se introdujo el término de nonobiotecnología para definir correctamente el trabajo de biotecnólogos y nanotecnólogos.
Desde el punto de vista de la política científica y del beneficio empresarial, la investigación científica --la nanotecnología no es una excepción— se encuentra claramente orientada a la consecución de conocimientos, habilidades y procedimientos que redunden en productos de valor estratégico bien comercial, bien para la seguridad del Estado: vigilancia, control, espionaje, "defensa"....
En la actualidad la nanotecnología opera a nivel atómico y molecular, pero en principio nada impide que el nivel de operación descienda hasta las partículas subatómicas, los "ladrillos del universo".
La comunidad científica prevé que puede concretarse el viejo anhelo positivista de la unificación de las ciencias bajo una nueva forma, pues tal parece que va camino de cumplirse por la vía tecnológica: las nanotecnologías ofrecerían la base definitiva --a nivel subatómico, atómico y molecular-- sobre la que integrar los desarrollos en física, química, biología y otras disciplinas científicas.
Independiente de la naturaleza y gravedad de las consecuencias que revista la implantación de las nanotecnologías, al final de lo que se trata es de enfrentarse a otro problema de dependencia tecnológica que está ad portas del desarrollo tecnológico de la humanidad del siglo XXI.
Comenzando por innovaciones amables (y, en apariencia inofensivas), es de prever que la industria nanotecnológica vaya infiltrándose en todos los sectores de la sociedad hasta quedar completamente "atrincherada", como los cercanos casos de las tecnologías informáticas y de las biotecnologías que ilustran a la perfección este tipo de situaciones.
La especial naturaleza de las nanotecnologías, al implicar la manipulación, transformación y fusión de los componentes últimos de la materia inerte y viva, propicia el que muchas de las consecuencias de su implantación puedan tener un carácter irreversible, lo que aumenta la gravedad y trascendencia de las mismas esta vez para resguardar la seguridad del hombre ?
Las luchas por el control monopolístico del mercado informático o por establecer "patentes sobre la vida", ¿no apuntan claramente a lo que al final no es sino una cuestión de quién detenta el poder en el mundo actual?
En una realidad crecientemente globalizada, las espectaculares fusiones que promueven grandes conglomerados empresariales y su imparable extensión geográfica, pero también sectorial, a lo largo y ancho de la Tierra, junto a la tradicional alianza de lo económico con lo político y lo militar, perfilan un panorama que no invita precisamente a elaborar un discurso banal sobre la deslumbrante era nanotecnológica que aguarda a la humanidad.
La aplicación ética de los conocimientos científicos pueden ayudar a la humanidad a superar enfermedades, hambre, conflictos bélicos y en definitiva propiciar beneficios de caráter general y permanente.
La seguridad de las personas abiertamente violentada y amenazada en Londres por 21 terroristas que portaban explosivos líquidos en los equipajes podría anularse casi a cero en un futuro cercano con la aplicación de medidas de seguridad como la lectura del iris o las huellas digitales de los individuos.
Estas medidas de seguridad y otras más complejas se pueden implementar en un horizonte razonable, ya no forman parte de los filmes de ciencia ficción, gracias a la Nanotecnología investigada hace tiempo por países desarrollados, además de los estudios que hacen grandes compañías.(CZP-OMV)